Se va el tren

  Aunque preocupe, no debiéramos sorprendernos que la tragedia en la ruta Exprés de Cuernavaca haya recibido más cobertura y merecido más juicios mediáticos que el asesinato de 11 personas en un domicilio de Tizayuca, Hidalgo.

  No importa que se argumente, esa es la realidad que vivimos, porque ya nada, ni el manejo de las informaciones, ni algunos análisis, son ajenos a la campaña presidencial que está en plena marcha.

  Después de todo, la campaña es una lucha por el poder, una lucha en la cual todos participamos, sobre todo los poderes fácticos, económicos, políticos y sociales, porque todo mundo quiere estar en posición ventajosa para cuando haya nuevo Presidente de la República.

  Algunos, apegados al viejo refrán, le prenden una vela a uno y otra vela a otro, en intento de no equivocarse y sufrir las consecuencias, pero está a punto de salir el tren de la campaña, las elecciones y la llegada del nuevo gobierno.

  Y todos quieren un boleto. Si no, aunque sea la posibilidad de ir colgados del estribo, pero nunca perder el tren.