No les importa dividirnos

  No debiera sorprendernos la solidaridad de la mayoría de los mexicanos de todas las clases sociales y edades para con los compatriotas en desgracia, pues parece formar parte del ser nacional, aunque las ruindades de las ambiciones políticas y la mezquindad ideológica pretendan destruirlo.

  En algunos grupos de la sociedad, aislados y minoritarios, fue evidente que el rencor y el odio sembrado por las mezquindades de las luchas de la política los han envenenado.

  Desde hace ya más de una década que, por ambición política, se ha sembrado la desconfianza, no sólo de las autoridades, sino de unos mexicanos hacia otros.

  De alguna manera tenemos que evitar la influencia de los perversos a quienes no les importa dividir a la sociedad hasta el punto de la fractura, si con ello alcanzan sus objetivos.

  Y, conste, no son sólo los políticos, hay muchos otros intereses, sociales y económicos que realizan la misma tarea de zapa.

  Denunciémoslos, primero, luego resistámosles.