DOMINGO

Sana distancia

   El escándalo provocado por la manipulación que hizo el gobernador electo de Baja California Jaime Bonilla de los diputados salientes del Congreso del Estado pareciera haber provocado el choque de dos visiones distintas en el seno de Morena.

   La mayoría de los morenistas en el Altiplano han rechazado la arbitraria decisión de ampliar el período de gobierno de Bonilla.

   Hasta Cuauhtémoc Cárdenas la ha condenado, igual que Muñoz Ledo, entre muchos otros.

   Sin embargo, el Presidente no ha sido claro en su respuesta. Sus “no apoya algo chueco y si me hubieran consulado hubiera dicho que no”, es lo más cerca que ha estado de condenar la violación constitucional.

   Pensamos que es muy difícil que un político con el talento de López Obrador asuma la absurda actitud de “sana distancia” con el Partido-Movimiento que él fundó para ser la plataforma que lo llevara a la Presidencia.

   Se hace muy difícil que él, quien ya ha dicho que también en la democracia debe haber orden, acepte que la lucha de facciones convierta a Morena en partido que, como ocurrió en el PRD, está en manos de las distintas tribus y muy cerca de la anarquía.