DOMINGO

Debilitar al adversario

  La táctica de “follow the money” la empieza a utilizar el gobierno federal no sólo para perseguir a delincuencia organizada. Ha descubierto cuán útil es para deshacerse de adversarios incómodos.

  Se hace público que tal o cual persona está siendo investigada por presuntos delitos. La declaración se adereza con detalles que, periodísticamente, es imposible ignorarla y no difundirla.

  Así, sin siquiera contar con las pruebas necesarias para llevar a alguien ante un tribunal, ya en los medios se le acusó, se le juzgó y se le sentenció culpable.

  Luego, bueno, pues luego ya no importa si el caso llega a la corte, la fama pública de la persona señalada ha quedado hecha polvo. Tarea cumplida.