DOMINGO

Doctrina pacifista

   Hace una semana se citó la declaración de un periodista francés en el programa del morenista John Ackerman, en la cual afirmó que debe reconocerse que lo urgente es hacer algo con los territorios “perdidos” en algunas entidades de la República, territorios sobre los cuales no tiene control el Estado.

   Por supuesto que Culiacán, la capital de Sinaloa no es territorio perdido, pero quedó probado el poder de los grupos criminales, cuando afirman los militares que en pocos minutos fueron enfrentados por centenares de sicarios armados, algunos hablan de casi 800 armados.

   Esa, lamentablemente, es una realidad que el actual gobierno federal se niega a reconocer, pero, sobre todo, a confrontar.

   Cierto, como tantos nos han dicho, la confrontación de gobiernos anteriores no mermó el poder de las bandas criminales, y el Presidente se ganó en las urnas su derecho a probar su doctrina pacifista.

   El tiempo dirá cuándo se empezará a reconsiderar esa doctrina.