DOMINGO

Conservar el control

   Al cierre del año es inevitable que caiga uno en la tentación de hacer “un resumen del año”. Son los editoriales que, en el argot periodísticos se llaman “cajoneros”, como las notas de color del “Día de Muertos”, con reportajes sobre “el escandaloso aumento del precio de las flores”.

   Aún así, debemos reconocer que el primer año del gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador es singular, en más de un sentido.

   El respaldo mayoritario que conserva, a pesar de crisis, de errores y torpezas, prueba que su liderazgo es sólido, porque logró renovar la esperanza.

   Pero ya empezaron sus aliados a creer que los 30 millones de votos que llevaron al poder al Presidente López Obrador fue porque los mexicanos coinciden con las propuestas de cada una de esas facciones que hoy por hoy están en Morena.

   Su naturaleza política hace imposible que el Presidente López Obrador ignore que ya empezaron las luchas por usarlo para objetivos ideológicos, políticos o de cualquiera otra índole, pero no necesariamente con los de la 4T, al menos con los enunciados oficiales de la 4T.

   Veremos en 2020 si es capaz de contener a los radicales que, como fuerzas centrífugas intentan salirse de su control.

   Del control que ejerza dependerá en buena parte no sólo el éxito de la 4T, también dependerá la tranquilidad de la República. El peligro de los radicalismos ideológicos de muchos de los seguidores de la 4T pueden dejar debilitado al Estado ante la amenaza mayor, la de los grupos criminales que ya controlan tantas comunidades.