Domingo

 

No existe el "pueblo bueno"

 

  Vale la pena releer el artículo publicado por Sara Sefchovich, el cual, aunque lo dirige a Denise Maerker, en realidad bien podría dirigirlo a la mayoría de quienes de una u otra manera tenemos presencia en los medios de comunicación.

  La mayoría, como dice doña Sara, empleamos la mayoría de nuestro tiempo en denostar a los servidores públicos, a quienes trabajan en todos los niveles de la administración pública. 

 

Más mortales que las balas

 

  En todos los tonos, en todos los espacios de los medios de comunicación se manifiesta la indignación por la corrupción, sobre todo en algunos gobiernos estatales.

  El disgusto es real entre los ciudadanos de a pie, pero debemos reconocer que el expresado en el mar de declaraciones de políticos de todos los partidos, de tantos actores de la política y las ONG en realidad obedece a la agenda política de cada declarante.

  Lo cierto es que también en todos los tonos y en todos los espacios informativos se atiza a la indignación con ejemplos. Justificadamente se critica la impunidad.

 

Suma de fuerzas


  Decía Oscar Wilde que la prensa se ocupa de informar que ha muerto Lord Jones a la gente que ni siquiera sabía que existía Lord Jones.

  Ese ha sido siempre el rol de la prensa y, actualmente, también de los medios electrónicos y de la babel de las redes sociales. Por eso las especulaciones sobre las elecciones presidenciales de 2018.

  Hay especulaciones y, claro, hay análisis. Ambos, sin embargo, casi siempre parten de la premisa de que los partidos nacionales son formaciones uniformes, monolíticas, cuando en realidad agrupan la coalición de fuerzas estatales y regionales bajo la etiqueta de un partido.