Café Político

 

 

Palacio Nacional y los guajolotes porfiristas
Semántica, clave, de precampaña de Morena
La política, cosa de hombres… de palabra

  No sólo son la obvia reacción a las exigencias de cambiar la estrategia de seguridad o la irritación por no contener la carestía, las causas de la visible impaciencia presidencial son las imprevistas resistencias del México real a “la revolución de las conciencias”.

  Aunque sabe Palacio Nacional que muchas resistencias las generan los intereses internos y externos, la irritación es por la creciente resistencia y malhumor de los ciudadanos por la ineficiencia e ineficacia de los funcionarios lopezobradoristas.

  Aunque sigan descalificando las quejas y reclamos, en Palacio Nacional donde tanto importa la Historia, deberían recordar la advertencia de don Porfirio Díaz, vigente hoy, como hace un siglo: “es más difícil gobernar a los mexicanos que arrear guajolotes a caballo”.

 

 

Emponzoñado horizonte para 2024
Refinería de Dos Bocas: ¿gran éxito sexenal?
Inflación, el diluvio que viene

  Pese a la indignación nacional e internacional por el asesinato de los dos sacerdotes jesuitas, muchos están convencidos de que su popularidad es tal que políticamente no afectará a la figura del Presidente López Obrador.

  Como dicen los abogados, aceptando sin conceder que la figura presidencial sale políticamente ilesa de esta grave crisis de su política de seguridad y que nada cambia, el costo lo pagará quien gane la elección de junio de 2024.

  Y, paradójicamente, el gran esfuerzo político para conservar el liderazgo ý el impulso de la “revolución de las conciencias” se frustraría si quien gane la elección,  cuando le quieran cobrar el costo del fracaso lopezobradorista en seguridad empieza a preguntarse: ¿y yo por qué?

 

 

El costo de politizar la Guardia Nacional
Morena, la mise de scene presidencial
“El Chueco” es prescindible para el Cártel

  El rol original de la Guardia Nacional se concibió como el de la Gendarmería francesa, encargada de la seguridad de las poblaciones más pequeñas y las periféricas de las grandes ciudades, eso le daría control de las zonas hoy descuidadas.

  Labor difícil para la Guardia Nacional, pues las ocurrencias del Gobierno de la República les asigna tareas ajenas, además de que Palacio Nacional las usa electoreramente. El costo es tener “zonas muy dominadas por el crimen organizado”.

  El asesinato de dos sacerdotes jesuitas en Cerocahui, Chihuahua, podría ser para el Gobierno de la República un bienvenido punto de inflexión, para ajustar la política de seguridad, aunque deban pasar por el suplicio de no hacer un anuncio espectacular.