Comentario con López-Dóriga

Quieren controlar el proceso electoral

  Innegable el sabor de oposición en la marcha de ayer, pero usan la simplona descalificación de “conservadores y fachos” los que vieron la marcha, pero no prestaron atención.

  No prestaron atención porque la mayoría de los miles de personas que marcharon no acostumbran ir a manifestaciones políticas, están auténticamente preocupadas porque las versiones oficialistas de democracia les hacen pensar que el Gobierno quiere controlar el proceso electoral.

 Rechazan que la versión oficial de la democracia quiera controlar las casillas del día de las elecciones, porque la garantía del respeto al voto lo dan los miles de ciudadanos, voluntarios funcionarios de casilla que reciben, cuentan y suman los votos.

  Defender esa garantía de respeto al voto no merece groseras descalificaciones.