Comentario con López-Dóriga

Forzar a los legisladores a cumplir con su partido

En Presidencia volvieron a hablar de corrupción en la Cámara de Diputados, el sexenal estribillo usado por este Gobierno para justificar que ataron de manos a los legisladores para evitar que fueran gestores de sus electores.

  Cierto, hubo abuso de los recursos y facilidades a los legisladores para hacer gestión a favor de sus votantes, pero en lugar de acotarla, se concentró toda gestoría en la Presidencia.

  La retórica lopezobradorista propone que la gestión a favor de los votantes de un distrito electoral tiene que pasar por la Presidencia para disimular su objetivo de forzar a los legisladores a cumplir primero con su partido y evitar que se vayan a creer que tienen representación, aunque lo diga la Constitución.