Café Político

 

 

Renuncia con fuerte olor a azufre
Lanzan otra bola de fuego a la Corte
O Muñoz Ledo juega, o ya lo perdimos

   Los supersticiosos afirman que si alguien se va y deja un fuerte olor a azufre puede ser diabólica manifestación o, al menos, mala vibra. Así ocurre con la renuncia-denuncia de Jaime Cárdenas al “Instituto Robin Hood” de las subastas, antes SAE.

   En misiva al Presidente denuncia irregularidades, malos manejos y violación de normas, detectadas en sus tres meses de gestión, denunciadas al órgano interno de control y a la FGR.

   En Palacio lo consideraron sólo una mala vibra, pues se recordó en la 4T ser un servidor público es de tiempo completo, un Apostolado. Pues sí, pero al parecer don Jaime Cárdenas optó por evocar aquello de que la gente se cansa.

 

 

La “consulta”, la prueba de Arturo Zaldívar
Anaya, verá que la campaña fue día de campo
Senado: ¿buscan estatizar los ferrocarriles?

   Señaló Arturo Zaldívar, presidente de la Suprema Corte de Justicia a Ruth Bader Ginsburg, fallecida ministra de la Corte de Estados Unidos, como una figura ejemplar en el universo jurídico.

   La señora Ginsburg, liberal, con el conservador Antonin Scalia y otros ministros estadunidenses, más allá de sus diferencias ideológicas, supo unirse para preservar la independencia del Poder Judicial estadunidense.

   En la “consulta”, del liderazgo de Zaldívar depende que los ministros prueben de qué están hechos, temple para colocar, por encima de ideologías, su juramento a la majestad de la Independencia de la Corte, pese a la presión de un Ejecutivo Federal tan poderoso.

 

 

Crisis, es muy temprano para medirlas
A navaja limpia, la campal en Morena
Narcotráfico: ¡atrás los fielders, atrás!

   Explicablemente esperanzador el mensaje de Palacio Nacional, poco realista, dicen los críticos, quizá pero ningún mandatario del mundo imitará a Churchill y va a ofrecerles a los suyos “sangre, sudor y lágrimas”.

   Una opinión mayoritaria de expertos augura no sólo tormentas, hasta ciclones contra la economía mexicana, aun así, los ciudadanos de a pie – o sea casi todos-, sentimos que, ante la incertidumbre global, los gobiernos tocan de oído.

   Bien sabe el Presidente que los cálculos y proyecciones pueden errar, tan lo sabe que se sinceró en reciente entrevista: “Es muy temprano todavía para medir los efectos de la crisis”, así de fluida percibe la situación.  Así de incierto el futuro.