Café Político

 

 

Cienfuegos: ¿reivindicación o afrenta?
Distribución de medicinas, es karma
México no puede ser país no alineado

  Como un postrer servicio al Presidente Andrés Manuel López Obrador, el gobierno de Donald Trump aceptó la gestión de México y acordó retirar los cargos contra el general Salvador Cienfuegos, y le pasan la bola de fuego a FGR.

  Puede manejarse como una reivindicación al general Cienfuegos por las humillaciones a que lo sometió la DEA desde su detención, como un desagravio al Ejército al que tanto le debe este Gobierno.

  Dependerá de Alejandro Gertz Manero que con su autónoma investigación no se busque complacer a los radicales del Gobierno y del Partido Oficial y se propicien más afrentas a un militar honorable y a las Fuerzas Armadas.

 

 

¡A por la “purificación” del Poder Judicial!
Electricidad: fuerza un cambio de opinión
Grosero memo de Ebrard a los diplomáticos

  No se puede acusar a Palacio Nacional de no saber jugar en el tablero de la política, pues mientras nos entretienen con denuncias escandalosas o agresiones a medios, en el Senado preparan el asalto al Poder Judicial.

  Avanzó en comisiones el proyecto del Ejecutivo que, afirman, avala el Presidente de la Suprema Corte de Justicia Arturo Zaldívar, pero en realidad parece la primera lanzada para someter al Poder Judicial.

  Quieren, dicen, acabar con el nepotismo del Poder Judicial - la paja en el ojo ajeno-, para controlar la administración y procuración de justicia, con el pretexto usual: “para ser purificados, ¡arrepentíos, pecadores!”.

 

A México todo le cambiara: canadienses
Por vendetas, cucan más a militares
¿Que quieren privatizar para el SME?

  Al gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador le fue cómoda la relación con la Casa Blanca del Presidente Trump, a quien salvo en asuntos específicos, no le interesaba mayormente México.

  Así fue el diagnóstico de un think tank canadiense dado a conocer en entrevista a la televisión estadunidense. Por eso, agregó, la reticencia para reconocer el triunfo de Biden.

  Si tuvieran razón los canadienses y cambiara la agenda de la relación con Washington, bien harían en la cancillería en preparar opciones para Palacio, para evitarse sofocones públicos y desagradables.