Café Político

 

 

Disciplinado y pesado silencio militar
FGR: un lastre el nuevo sistema penal
Austeridad abre brecha en la seguridad

  Mientras en el tribunal de Nueva York el general Cienfuegos se declara “no culpable”, respuesta rutinaria al juez de control, acá no termina por disiparse la nube de desánimo entre los militares mexicanos.

  Lo saben en Palacio Nacional, por los diarios reportes del jefe de la agencia de inteligencia federal, el general Audomaro Martínez. Eso explica, en parte, la circular de Sedena que prohíbe hacer declaraciones sobre el caso Cienfuegos.

  Sin embargo, solo hace que la disciplina silencie las expresiones de descontento entre los soldados de México, pero no disipa el amargo sabor del desencanto producido por la detención de quien fue hace poco era el General Secretario.

 

 

Palacio ante EU: “política es tiempo”
Ya tiene Mario Delgado su hoja de ruta
Infonavit: trabajadores serán patrones

  Mal haría el Presidente Andrés Manuel López Obrador en opinar sobre la elección estadunidense, porque el mandato del actual inquilino de la Casa Blanca terminará hasta el 20 del próximo enero.

  En la cancillería ya advirtieron que hay antecedentes de ejemplos de acciones y decretos de la Casa Blanca. La cautela y la civilidad diplomática evitarán algún sofocón por algún arrebato del mandatario saliente.

  Ya la embajada y los cónsules averiguarán la agenda del nuevo gobierno en Washington para, si es necesario, en Palacio Nacional adecuen la agenda nacional. La receta la dio Palacio Nacional: “política es tiempo”.

 

 

Videgaray: ¿amago, enredo o distractor?
Morenistas los ataques contra Sheinbaum
Daño colateral por franciscana austeridad

  Mejor informado que la FGR, el Presidente de la República confirmó que un juez de control rechazó la acusación de “traición” presentada contra Luis Videgaray, aunque más tarde la Fiscalía negó haber sido notificado del rechazo, el golpe estaba dado.

  Quizá calcularon disimular el origen de la filtración al darla a medios poco afectos al régimen, pero la táctica impecable se contaminó cuando en las versiones cada uno procura dejar claro que no violó la letra de la ley.

  Todo eso es irrelevante si uno empieza preguntarse qué para decidir hacer público prematuramente el affaire Videgaray y apoyarlo con todo el aparato propagandístico del Gobierno, algo muy grave ha pasado, o está por pasar, algo que no conocemos.