Café Político

 

 

Costoso riesgo de relevos en Economía
Prepotencia amenaza al debido proceso
Reviven al tapadismo del siglo pasado

  Al hacer público que a la subsecretaria en la Secretaría de Economía Luisa María de la Mora “se le pidió la renuncia”, la señora Raquel Buenrostro, como en los años dorados, eliminará toda huella de quienes colaboraron con Tatiana Clouthier.

  Radicalizado el último tramo de la administración, Palacio sospecha de quienquiera que no sea hostil a la IP, pero arriesgan que, si con la subsecretaria despiden a todo su equipo, pierden la memoria institucional y el expertise en negociaciones comerciales.

  Ojalá y no, porque si en otras áreas, como en la energética, la carencia de expertise ya costó millones de dólares a la CFE -y a la Nación, claro- ¡imagínense! ¿Cuánto costarían errores en los inminentes litigios del T-MEC?

 

 

Adán Augusto, ¿sólo un mensajero?
Sitian CDMX, por laxitud federal
Imanol Ordorica: “I’m back”

  Recomendó -POS, por órdenes superiores, en el argot burocrático- el titular de Gobernación Adán Augusto López a los gobernadores morenistas hacer lo que sea para tener listas las estructuras partidistas para la elección de junio de 2024.

  Y hubo un mensaje adicional, que reiterará el tabasqueño en su periplo por las 32 entidades de la República: “se espera que todos los morenistas, sin excepción, acepten sin chistar los resultados de la encuesta que decidirá la candidatura presidencial”.

  Salvo excepciones, los mandatarios y dirigentes estatales, políticos al fin, ya se preguntan si es sólo el mensajero o el periplo que le dará reconocimiento nacional tiene otro objetivo. ¿Y si…? Ah, la cruel incertidumbre.

 

 

Sin el PRI, Palacio se queda sin máscara
Salud: falacias de los “destroyers”
La reinvención de la historia

  Por el bullying presidencial está arrinconada y amedrentada la dirigencia nacional del PRI y divididas sus bancadas en el Congreso, pero, aun así, los priístas, todos, podrían todavía evitar que Morena devore la democracia que ayudaron a construir.

  Sin votos del PRI, Palacio sabe que la Reforme Electoral está muerta y se vería obligado a demoler a las instituciones de la democracia mexicana con mazazos de autoritarismo y se empantanaría su narrativa democrática.

  Nadie recuerda a los que aprobaron la reforma a la transición democrática, pero nadie olvidará a quienes la sepulten. Mal harían los priístas en creerle a “sus nuevos amigos” que la historia los absolverá, no lo hará.