Café Político

 

 

Deja vú, diálogos por la transformación
¿Ya nos encalleció la violencia?
México, el infierno de los migrantes

  Anuncia el equipo de la campaña presidencial del oficialismo que pronto se iniciará lo que han dado en llamar los “diálogos por la transformación”, foros en los que se discutirán los temas que interesan al “politizado pueblo de México”, según Palacio.

  Esos foros, con participación de profesionales y de ciudadanos, según la versión difundida en los medios, serán el conducto por el cual la campaña presidencial “conocerá el pensamiento de la sociedad para elaborar el programa de Gobierno”.

  Curioso, lo mismo hacían las reuniones del Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales del antiguo PRI, el cual, paradójicamente, decía Marco Rascón en La Jornada en 2011, rebasaba por la izquierda a las izquierdas. Un deja vú.

 

 

Violencia, sexenal legado de cenizas
Los prejuicios, un lastre para el Frente
Educación, reto para el próximo Gobierno

  ¿Por qué sorprenderse por el secuestro de periodistas en Taxco, si el pasado verano, sólo las gestiones del obispo emérito de Chilpancingo, Salvador Rangel, con el crimen organizado consiguieron la “autorización” para las tradicionales fiestas religiosas, siempre y cuando a ellos les compraran lo necesario para las fiestas?

  Así de indefensos los habitantes de Taxco, la misma indefensión por la violenta expansión de las bandas del crimen organizado que cada día atenaza y oprime a más comunidades a lo largo y ancho de la República.

  Cada día es más difícil que la mañanera construcción de beatífico universo paralelo convenza a los ciudadanos de a pie, porque en el México real es más fuerte cada día la convicción de que en seguridad el legado sexenal del lopezobradorismo será uno de sangrientas cenizas.

 

 

¿Crujen las costuras del costal presupuestal?
¿Sólo lo electoral? ¿Y la inseguridad?
Inmutable lealtad de soldados y marinos

  A diez meses del fin del sexenio, aunque es innegable que el gobierno del Presidente López Obrador, haiga sido como haiga sido, ha mantenido la salud de las finanzas pública, pareciera que la cobija presupuestal se deshilacha.

  Una señal fue el elevado déficit en el presupuesto de 2024, año electoral. Otra lo anunciado ayer en Acapulco: se entregarán recursos para la autoconstrucción, pues las arcas federales no pueden costear la reconstrucción.

  Prueba adicional de que se descose el costal presupuestal es la iniciativa que hará responsabilidad de los Gobiernos de los Estados costear la atención por desastres naturales y de que a la siguiente inquilina de Palacio le dejarán la víbora chillando.