Café Político

 

Candidaturas, como partir un pastel
TLCAN: ignorar al petate del muerto
Precandidatos, luego no se quejen

   Como ninguna otra de las tres coaliciones que disputarán la Presidencia, la del PRI, PVEM y PANAL, no puede darse el lujo de equivocarse al escoger a los candidatos, ni siquiera a una alcaldía, menos a las diputaciones federales y senadurías.

  Mantener la cohesión priísta, exige una conciliación entre los intereses de las fuerzas reales del PRI en cada entidad con los gustos de quienes controlan el CEN, pues a veces son contradictorios.

  Hay que recordar que alguien dijo hace muchos años que el secreto de partir un pastel y distribuir sus rebanadas consiste en que cada quien crea haber recibido la mejor tajada.

 

¿Qué quieren de la SHCP?
La carrera por crear percepciones
Elecciones: ¿influencia extranjera?

  El montaje del gobernador de Chihuahua Javier Corral, cortina de humo propia, sí, pero también táctica resultado del aquelarre de personalidades que, reconozcamos, le arropan desde el Altiplano, le confronta con la SCHP, con el pretexto de los dineros “discrecionales”.

  A la convención de oportunistas se suman ya varias ONG, las cuales han sido críticas del manejo de las finanzas públicas, federales y estatales. Exigen todos que haya discusión pública sobre los convenios con gobiernos estatales, convenios que a más de uno lo han sacado de apuros.

  Son maniobras políticas, actos de protagonismo, pues una discusión pública no resuelve nada, quien decide es el Congreso. ¿En época electoral? Ah, pero son fuertes los arrebatos de puritanismo capitalista.

 

 

No habrá reforma fiscal en 2018
Alfonso Durazo y la rifa del tigre
Siniestro, augurar fraude electoral

 Muchos y destacados economistas advierten que debe México prepararse para una eventual reforma fiscal, una vez evaluados los impactos iniciales de la reforma aprobada en Estados Unidos. Es razonable y racional.

  Sin embargo, 2018 es un año de elección presidencial, y todo augura una polarización no vista desde hace 12 años. Las narrativas de campaña generarán, en el mejor de los casos, profundas divisiones que necesariamente se reflejarán en las bancadas del Congreso de la Unión.

  Y, como cualquier reforma fiscal debe ser aprobada en el Congreso. Resignémonos, la sinrazón y la mala fe de la política dominarán cualquier debate y hacen imposible la aprobación en México.