Café Político

 

 

Sensato matiz al discurso del 16
El reborujo en salud, río revuelto
Patrón abusivo, el Gobierno Federal

  Algunos radicales, esperanzados, creían que el Presidente Andrés Manuel López Obrador aprovecharía el discurso del 16 de septiembre para, urbi en orbi, hacer una reivindicación de la soberanía nacional con tonos de taquillero antiyanquismo.

  Olvidaron que los Presidentes de México, históricamente, han lidiado con buen juicio y dignidad, con su poderoso vecino, como potencia y como superpotencia global, aún con el troglodita Donald Trump.

  El Presidente López Obrador parece haber concluido que la soberanía se preserva sin asumir la contradictoria, insensata y poco productiva para México actitud agresivamente antiyanqui con su vecino y más importante socio comercial. Bien.

 

 

Confirmado, es por dedazo la sucesión
¿Podrá el PRI tradicional con “Alito”?
Reforma electoral, abusiva distracción

  Aunque no está en la lista de “corcholatas” de Palacio, Ricardo Monreal se dice firme aspirante a la candidatura presidencial de Morena y ratificó una vez más su lealtad al Presidente, “junto al cual he caminado 25 años”, dijo el sábado pasado.

   Con mano firme, Palacio Nacional lleva el proceso de la sucesión. Así, cuando descalifica al zacatecano, desata a las turbas del oficialismo en su contra, lo cual desmiente la oficial narrativa de que “el pueblo decidirá la Candidatura”.

  Ingenuo suponer que el Presidente López Obrador arriesgaría su legado. Como en  “los viejos buenos tiempos”, el decidirá a quien confiará la continuidad de la “revolución de las conciencias”, ¿Alguna duda?

 

 

Sello personal a la lucha antinflación
No romanticemos las alianzas
Educación: no inventen el agua tibia

  Al 31 de agosto la inflación fue de 8.7, aunque en los gastos en alimentos y productos indispensables en cada hogar el aumento ya supera fácilmente el 10 por ciento y en Palacio Nacional se hacen esfuerzos para contener la carestía.

  En el pasado los Presidentes han enfrentado carestías similares y han optado por consensuar acuerdos con organizaciones empresariales, sindicales y sociales en los cuales todos pactaron acuerdos concretos para contener la carestía.

  Hoy es distinto. El Presidente López Obrador recibe por separado a directivos de empresas, y les conmina a tener sólo utilidades razonables. El tiempo y los índices inflacionarios dirán si este micromanagement presidencial es superior a los pactos del pasado.