Café Político

 

 

¡Tengan su sistema anticorrupción!
Marihuana legal no detendrá violencia
Este si es un real cerco informativo

 

  Ha confirmado el coordinador de los senadores panistas Fernando Herrera lo advertido en este espacio, a los partidos del Frente –PAN, PRD y Movimiento Ciudadano- les importa un comino fortalecer el sistema anticorrupción.

  Prueba de que sus discursos - ¡“ah, por los corruptos”! -, son solo la retórica para la campaña, un tema que por eso pospusieron en el Congreso, para tenerlo como estribillo electoral.

  No les importará que antes de la elección y, quizá, en el resto del sexenio no se consiga fortalecer al sistema anticorrupción, con el riesgo de que, según quien gane la elección presidencial, todo lo ganado se vaya por el caño.

 

 

¿Quieren aplastar a Osorio Chong?
Corral sabotea caso contra Duarte
Canadá no tiene prisa, México, sí

  Hay sectores del grupo afín al precandidato José Antonio Meade que no cejan en su empeño de borrar la memoria del ex secretario de Gobernación Miguel Ángel Osorio Chong, con trascendidos y rumores que ponen en duda su lealtad priísta.

  Es como si algunos vivieran en otros tiempos, cuando el ganador de la candidatura priísta era el seguro sucesor en la Presidencia. Olvidan que aún entonces, a los grupos perdedores se les abrían espacios y no se les satanizaba.

  Singular método del grupo ganador para fortalecer la cohesión priísta, pues al denostar a quien las bases priístas ven como suyo, le hacen flaco favor al precandidato Meade.

 

 

PAN: negoció mal y castiga a panistas
Gobernadores del siglo 21, ¿caciques?
¿Fast track para extinción de dominio? 

  La integración del Frente aseguró al panista Ricardo Anaya la anhelada candidatura presidencial, pero él y los suyos parecen haber negociado mal las distintas candidaturas a diputados y senadores.

  Eso explica la marginación de Gabriela Cuevas, de Federico Doring y otros panistas en CDMX. Y afirman que igual ocurre en entidades de la República donde los panistas han debido ceder paso a los perredistas.

  El problema es que los panistas descontentos pueden ser el valladar en la elección para los anayistas, con la abstención o el voto por otros candidatos. Si eso ocurre, todo habría sido en vano.