Café Político

 

 

Austeridad: ¿diluirá las reformas?
No más zonas económicas exclusivas
En años se tranquiliza el país: Durazo

   Aunque falta la ratificación del Senado, la reforma laboral -vital para que Washington discuta aprobación del T-MEC-, pronto tendrá que probarse en la cotidianidad de las relaciones laborales y solución de conflictos.

   La titular de la STPS Luisa María Alcalde advirtió que, en tanto las juntas de conciliación desaparecerán hasta que hayan desahogado los conflictos pendientes, también que el Poder Judicial Federal tiene que atender los conflictos laborales actuales.

   La coexistencia de las dos figuras, sobre todo, la implantación de tribunales laborales en el Poder Judicial Federal significará un gasto mayor al previsto por los apóstoles de la austeridad presupuestal, pero, cuidado, la falta de dinero puede descafeinar a la reforma laboral.

 

 

Los ganadores con las riñas políticas
ISSSTE, no de ideas, señor Ayala
Empeorarán conflictos en la frontera 

   Uno entiende las motivaciones del Presidente Andrés Manuel López Obrador para confrontar en el tema de seguridad a quienes todavía ve como adversarios políticos, pero valdría que reconsiderara lo que parece son todavía premisas de campaña.

   Igual, la oposición política y de agrupaciones de la sociedad civil que confrontan acremente, un día sí y otro también al gobierno lopezobradorista, deberían evaluar si la seguridad debe ser liza para diferencias partidistas e ideológicas.

   Hay ejemplos, Veracruz, Chihuahua y otras entidades, donde las riñas ideológicas y partidistas ocupan el tiempo de funcionario y políticos, son entidades donde aumenta la violencia criminal. No los distraigan, dicen las bandas criminales.

 

 

Reorientar el Plan Mérida: Ebrard
Facultades de la Guardia Nacional
Paulatina deshumanización social

   Como explicación del anuncio presidencial de que “no más iniciativa Mérida”, el canciller Marcelo Ebrard ha aclarado que se trata de dialogar con Washington para “reorientar” los objetivos de ese acuerdo bilateral entre México y Estados Unidos que ya ha cumplido once años.

    En Palacio Nacional y en la cancillería parecen olvidar el propósito de la “Iniciativa Mérida”, resultado de un acuerdo bilateral entre México y Estados Unidos, cuyo objetivo central es combatir al crimen y, como complemento, fortalecer la procuración y administración de justicia de Estados Unidos.

   Uno se teme que “reorientarla” choca con el sentido práctico del Washington de hoy, púes republicanos y demócratas ya calientan motores para la campaña presidencial del año próximo. Una pregunta, ¿quién se lo propone a Trump?