Café Político

 

 

Sucesión, ¿Por qué el masivo maratón?
Cuba, mismo reto de hace 59 años
Bienestar, no confía en Coneval

  Con singular premura, el Presidente Andrés Manuel López Obrador abrió aún más el juego de la sucesión, ya no son seis distinguidos morenistas, serán tantos como cartas tiene un mazo de naipe.

  Si lleva 31 meses en el Poder y le quedan todavía 39 meses, ¿por qué la premura? ¿por qué tantos? Quizá para evitar prematuras desilusiones, quizá porque, cuando muchos sueñan, se vigilan entre sí, o quizá sólo para enmascarar su decisión.

  Fue un mañanero divertimento presidencial, en tono aparentemente juguetón, pero, aunque “la corcholata la escoja pueblo”, como dijo, sólo los cerebros ciegos ignorarán la severa advertencia, “el destapador soy yo”. ¿Alguna objeción?

 

 

No cesan los intentos por aislar al Presidente
Mejor seguridad acuerdo con EU
Beso del diablo a prospectos aliancistas

  “Los soldados no saldrán de Aguilillas a pesar de provocaciones “dijo el Presidente Andrés Manuel López Obrador, afirmación que desconcertó a quienes han seguido el caso de la desafortunada comunidad michoacana.

  Pero los pobladores no quieren que salgan los militares, sino que controlen a los delincuentes. Es posible que grupos cercanos al Poder mal informen al Presidente para aislarlo, nada nuevo, pero todos supieron romper el cerco.

Regulares charlas informales con personas de todos los sectores y personal repaso diario de los temas en los medios, más la información oficial les mantenían razonablemente informados. “Si uno no lo hace así, es rehén de los suyos”, dijo algún expresidente.

 

 

Onerosa y desgastante, política de seguridad
Pemex Gas, blindaje político para CDMX
Arturo Herrera, millas de viajero frecuente

  El repliegue por la orden “no confrontar” y no dar ocasión a enfrentamientos letales y los programas sociales han sido el sustento de la política de seguridad del Gobierno de la República, pero quizá su rentabilidad política ha llegado al límite.

  Algunos ya advierten del costo de la inacción federal en muchas comunidades, como en las de Michoacán, donde el vocero de la diócesis de Apatzingán se escandaliza que funcionarios federales justifiquen retrasos por “lo peligroso de las carreteras”.

  Inaceptable el señalamiento de “complicidad por omisión” contra Palacio Nacional, razón de más para que, perseverancia aparte, se ajuste la política de seguridad, antes de que sea políticamente onerosa y dañe permanentemente la imagen presidencial.