Café Político

 

 

Darwiniana, la política económica
INE: ¿agotado el sistema electoral?
Seguridad: el elefante en la sala

  La sentencia fue pronunciada hace más de un año: “quebrarán las empresas que tengan que quebrar” y ha sido la regla de oro para la política económica del Gobierno de la República algo así como la sobrevivencia de los más fuertes o aptos.

  El diagnóstico que hace dos décadas se convirtió en discurso de campaña, ya no admite matices de tiempo, espacio y circunstancias, hizo impensable cualquier apuntalamiento a sectores ayer dañados y hoy derruidos por la crisis económica.

  Tal visión darwiniana, insensible al daño social por los cierres de empresas de todos tamaños y cientos de miles de familias empobrecidas, acerca más al Gobierno y su partido al capitalismo salvaje que a la reducción de la desigualdad.

 

 

Al fin doblegó la FGR a Rosario Robles
Morena, ¿tiene “vocación democrática”?
Peligroso, un México real empobrecido

  Desde que el juez, sobrino de la pareja Bejarano-Padierna, con ánimo vindicativo encarceló a la extitular de Sedatu Rosario Robles Berlanga hace casi 18 meses, la Fiscalía General de la República la presionó implacable.

  Usaron todas las argucias para mantenerla en prisión y convertirla en “testigo de oportunidad” para que, de acuerdo con el guión de Palacio Nacional, involucrara al expresidente Enrique Peña Nieto y a Luis Videgaray en la estafa maestra.

  Dieciocho meses pasaron y, justo a tiempo, en pleno proceso electoral, la señora Roble, exhausta e impotente, acepta colaborar. ¿Su tramposo encarcelamiento no puede tipificarse como tortura sicológica? Conste, es pregunta.

 

 

Electricidad: cartucheras al cañón
Sheinbaum: hay espacio para todos
México y su otrora orgullo médico

  Reclamos, críticas, advertencias y hasta prevenciones de representantes de empresas estadunidenses provocó la iniciativa preferente de Reforma Eléctrica enviada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador a la Cámara de Diputados.

  Para paliar ánimos, los legisladores morenistas ofrecieron oootro “parlamento abierto” ese diálogo de sordos en que tantos participan con la ilusión de aportar a la iniciativa, sin saber que se trata de oírlos, pero no de escucharlos.

  Si algunos creyeron que habría diálogo, ayer salieron de dudas cuando desde Palacio Nacional advirtieron: “a la Reforma Eléctrica no le cambien ni una coma”. Una oferta que, como dijo el clásico, ningún diputado morenista podrá rechazar.