Café Político

 

Aseguran que el Frente sí va
Veremos el temple del Senado
Ambigua ruta a la “pacificación”

  En distintos foros, Ricardo Anaya y Miguel Ángel Mancera se mostraron optimistas de que el Frente Ciudadano por México –PAN, PRD y Movimiento Ciudadano- registrará su coalición electoral la próxima semana.

  Luego de reuniones en Guadalajara, confían en el respaldo que, dicen, les ofrecen la academia y los intelectuales, con quienes elaboraran su agenda de precampaña, de campaña y de gobierno.

  La implacable marcha de los días y la idiosincrasia de los votantes, a querer o no, los forzarán, antes que cualquiera otra cosa a definir el nombre de su candidato presidencial.

 

 

Avanza ley de seguridad interior
La otra elección, la del Congreso
El serio dilema de Nueva Alianza

   A la hora de pergeñar estas líneas se debatía en el pleno de la Cámara de Diputados la ley de seguridad interior. Quizá terminen en la madrugada, pues, aunque se aprobó en lo general, se discutían más de un centenar de reservas.

  Falta que llegue al Senado, pero ha sido una polémica encendida, durante la cual han aflorado los más profundos prejuicios ideológicos y una casi irracional aversión a las fuerzas armadas.

  Llama la atención que la mayoría de las reservas a discutir las hayan presentado los miembros de la bancada panista. Una patética desmemoria. Ya olvidaron que fue un gobierno panista quien sacó a los soldados y marinos de los cuarteles para combatir al crimen.

 

 

INE: ¿se dieron un tiro en el pie?
Seguridad: los diagnósticos objetivos
¿Qué hacemos con los jubilados?

  Talleyrand, al enterarse de un crimen, dijo, ese no es un crimen, ese es un error. Fue un error el cometido por consejeros del Instituto Nacional Electoral al hacer público su descontento con el fallo del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

  La consejera Paloma San Martín, seguida de Ciro Murayama y Benito Naciff, sabedores que como todas sus decisiones el fallo del Tribunal Electoral sobre la elección de Coahuila es inapelable, lo calificaron de equivocado.

  Es un disparate, cuyas consecuencias pueden ser graves, pues su desplante daña la credibilidad en las instituciones electorales, vitales para la credibilidad en las elecciones. ¿Era necesaria darse un tiro en el pie?