Café Político

 

 

¿Vencerá México al fanatismo político?
¡El gas, el gas! Gritará el Estado
SHCP: aduanas será desconcentrada

  La polarización política hace a los votantes en idólatras ideológicos, aferrados a sus convicciones, incapaces de cambiar de criterio, son el “gen del mal” que siembra discordia, escribió Lola García, directora adjunta del diario “La Vanguardia”.

  La periodista española cita al escritor israelí Amos Oz y “su inmensa capacidad para describir con sencillez las pasiones más incomprensibles del ser humano, entre ellas la que convierte en fanáticos”.

  En México no deben ganar las narrativas de los fanatismos políticos, intransigentes e intolerantes, porque, como dice Amos Oz: “llegar a acuerdos es tratar de encontrarse con el otro a mitad del camino”.

 

 

Hasta para Palacio hay temas vedados
Con Washington, política de fait accompli
Tras la consulta, abrirán el Santo Oficio

  En la mañanera de ayer, al responder a una pregunta pertinente y bien planteada sobre la revocación de mandato, el Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que no le preocupa, que le preocupa más su salud.

  Uno entiende que al Presidente le encanten esos juegos de palabras con que toca las fibras emocionales de sus devotos feligreses y distrae a sus adversarios de otros temas, más trascendentes, pero hay límites.

  Sus palabras las registran no sólo sus feligreses, a muchos más, sabedores del peso de la institución presidencial en la estabilidad de la República, preocupa la salud del Presidente. Si está sano, es una irresponsabilidad la ligereza presidencial.

 

 

Sucesión 24: la más ecléctica de todas
Sanas las consultas, no el espectáculo
Seguridad: vida, ¿estamos en paz?

  Hace semanas que el Presidente Andrés Manuel López Obrador puso en marcha, con singular eclecticismo el proceso de la selección del candidato presidencial de Morena para las elecciones de 2024.

  Ayer, como Miguel de Madrid en 1981, puso en juego el nombre de seis morenistas, lista que, por supuesto, encabeza Claudia Sheinbaum. Conducido con orden se postula al escogido largo tiempo atrás, pero uno se pregunta: ¿y si actúa como Luis Echeverría en 1975?

  El 15 de septiembre de 1975, nadie dudaba que el candidato sería el titular de Gobernación Mario Moya Palencia. El día 22 Fidel Velázquez “destapó” al titular de Hacienda José López Portillo, a quien todos ignoraron en la ceremonia del Grito. Toda una experiencia ver como Palacio combina los dos métodos.