Café Político

 

 

Pemex: primera llamada, primera
En la Presidencia se aprende rápido
IMSS: ¿quién garantiza la viabilidad?

  Asegura Pemex que el incendio en la sonda de Campeche en la zona del yacimiento KMZ fue un accidente. Bien, pero están obligados a revisar las causas, a verificar las denuncias de ahorros malentendidos que podrían ser de mantenimiento.

  En junio de 1979, también por un accidente, se incendió el pozo petrolero Ixtoc en el Golfo de México, apagarlo y contener la dispersión de crudo llevó 280 días y costó casi 900 millones de los de 1980.

  Palacio sabe qué pasa en Pemex, por eso instruyeron a Rogelio Ramírez de la O estar atento con la paraestatal. El caso del Ixtoc prueba que cuando de Pemex se trata, la franciscana austeridad puede hacer más caro un litro de caldo que una tonelada de albóndigas. Primera llamada, primera.

 

 

¿Empobrecen promesas de la 4T?
Sin telarañas, México ganará con el T-MEC.
¿Se rinde el gobierno en Aguilillas?

  Avanza la transformación, pese a la crisis sanitaria y económica, afirmó el Presidente Andrés Manuel López Obrador, pero surgen dudas cuando uno lee las cifras del empobrecimiento de los mexicanos, publicadas por el Coneval.

Y uno escucha al  Presidente chino Xi Jing Ping, desafiar a Estados Unidos desde el viejo Palacio de los Emperadores, con la fuerza de la segunda economía global,  lograda al optar por su versión capitalista del desarrollo, luego que dijeron: “no importa si el gato es blanco o negro, basta con que cace ratones”.

Esa promesa de Deng Xiao Ping de 1979, no los empobreció, en cuarenta años, elevó el ingreso per cápita de 300 dólares, a más de diez mil dólares anuales. Sabiamente, Verónica Ortiz, apuntó a nuestro barroco y surrealista debate “para definir el color del gato”.

 

 

¿Crisis en salud? ¿Se equivocó el Presidente?
A mitad del camino, ¿ya vieron la orilla?
¿Son reales las penalidades del PRI?

  Acorde a la cita de Carlos Urzúa hecha en este espacio: “antes clientela electoral que otra cosa”, pese al discurso oficial, empieza a percibirse cierto escepticismo en Palacio Nacional por el manejo de las distintas crisis en el sector salud.

  A los soberbios funcionarios del sector salud se les olvida que están registradas sus ineficiencias y erróneos consejos que han obligado a Palacio a respaldarlos, pero si el costo es electoral, será inaceptable.

  En 1981, el Presidente José López Portillo, con la crisis petrolera encima, dijo al director de Pemex Jorge Díaz Serrano: “nos equivocamos, Jorge”. “No señor Presidente, me equivoqué yo, el Presidente de México no se equivoca”. Y entregó su renuncia. Dignidad, dignidad.