Café Político

 

 

Presidencia le echa la lámina al Poder Judicial
Gorbachov, perdió la guerra económica
Entender al plan educativo, no son ustedes...

  Una carambola de dos bandas la embestida del Presidente Andrés Manuel López Obrador contra el Poder Judicial, pues lo confronta con su habitual estilo de no tomar prisioneros como reacción a decisiones de la Corte, una pendiente, otra tomada.

  Se trata de presionar a los ministros para que no declaren inconstitucional la prisión preventiva oficiosa, pero también es solapada reacción airada al fallo que rechazó, por ahora, la iniciativa que daría al Gobierno el control de los contenidos de los medios.

  Nada nuevo que un Presidente se enoje al contradecirle uno de los Poderes de la Unión; pero si lo es que en ambos casos enseñen el cobre y dejan ver las crecientes y preocupantes pulsiones autoritarias en el Gobierno de “la revolución de las conciencias”.

 

 

Morena: riesgo de estampida en la sucesión
Inquietud por la libertad de cátedra
Justicia, burocratismo contra voluntarismo

  Hasta hoy, el adelanto del proceso de la sucesión ha sido parte de la estrategia cuidadosamente diseñada y conducida por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, pero recientes decisiones podrían desordenar el proceso.

  Cuando de la candidatura presidencial del Partido Oficial se trata, toda la militancia, no sólo los afines a los aspirantes quieren asegurar su futuro y estar con quien gane desde ahora.

  Deben mantener vigentes sus opciones, pues nada garantiza inmutables circunstancias y sería un error causar estampida por crear la percepción de que la candidatura ya es fait accompli, hecho consumado e irreversible, error tan costoso como aquel adelantadísimo y costoso “sonríe ya ganamos” de 2006.

 

 

¿Migró la 4T al “castillo de la pureza”?
Incipiente desmoralización de militares
Morena ya tiene su propia “CTM”

  Por el acalorado debate iniciado por la revisión de la constitucionalidad de la prisión preventiva oficiosa que hará la Suprema Corte de Justicia el próximo 5 de septiembre, la retórica del Gobierno de la República adopta tónica de despropósito.

  Porque sólo como despropósito se puede calificar la afirmación de que, “si se deja a juicio de los jueces la prisión preventiva, se abre la puerta a la corrupción y la impunidad”, pues infiere que los fiscales y funcionarios del Ejecutivo son puros y justos.

  Es como si fiscales y funcionarios del Ejecutivo vivieran en un castillo de pureza, recitando diariamente la plegaria arrogante del fariseo del Evangelio de San Lucas: “… Gracias, Señor, porque no soy un pecador como los demás”.