Café Político

 

 

Conago, una obsesión, la bulla electoral
López Gatell, un explosivo, tanto poder
El dinero corromperá al PAN, Madero

   Ayer, en la reunión de la Conago con el Gobierno de la República en pleno, se probó que una agenda negociada previamente permite que los diálogos transcurran en orden y llegar a algunos acuerdos.

   Antes de la llegada del Presidente López Obrados, la titular de Gobernación condujo la multitudinaria reunión y se desahogaron muchos de los reclamos y necesidades de lo que Olga Sánchez Cordero llamó “federalismo cooperativo”.

   Aunque los temas eran la pandemia y la reactivación económica, quedó claro que al Ejecutivo Federal le obsesiona la “la bulla electoral”, pues hasta el discurso de la titular de la SFP Irma Eréndira Sandoval habló de las elecciones de 2021.

 

 

Hacia 2021: ordenan táctica de tierra arrasada
Reforma Judicial: el diablo está en los detalles
Veracruz: no tiren niño junto con el agua sucia

   Hace casi 30 siglos que en las guerras se emplea la táctica de tierras arrasadas -scorched earth, según los sajones- para contener o retrasar el avance de fuerzas enemigas al privarlas de recursos para pelear.

   Así, sistemáticamente, en Palacio Nacional emplean todos los instrumentos a disposición del Presidente Andrés Manuel López Obrador para que las elecciones de 2021 rompan el ciclo de resultados mixtos de los últimos 30 años.

   De tener éxito la estrategia cuyo guion escribió el inquilino de Palacio Nacional, se llevaría Morena carro completo. Y México tendría al Presidente más poderoso del pasado medio siglo.

 

 

Conago: pactar, su único recurso
Seguridad presidencial, ya, ya, ya
Urge evaluar “Sembrando vida”

   Para fortalecer la figura legal de la “desaparición de poderes”, poco a poco ocurrió, como dijera el Presidente Andrés Manuel López Obrador, que a los Presidentes se les dificultó más gobernar esta Federación.

   Eso explica resistencias y hasta concesiones a la Conago; pero los mandatarios estatales no contaban con que el Presidente afinaría a la Unidad de Inteligencia Financiera e infundirles, como decían antes: “el santo temor de Dios”.

   La desaparición de poderes los destituía, nada menos, pero nada más. Ah, pero las indagaciones de la UIF la facultan para congelar bienes y cuentas. Y eso puede ser peor que perder el Poder.