Café Político

 

 

Unipersonal, el Poder Ejecutivo
Morena aprovechó la torpeza del PAN
La oposición es adversaria, no enemiga 

   El Poder Ejecutivo se deposita en una persona, el Presidente de la República. Se nos olvida el texto constitucional. Hubo sorpresa porque en el escenario del Patio Central de Palacio Nacional había sólo una silla, la del Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, como símbolo de su estilo de gobernar.

   Ayer leyó, en estricto rigor, una sinopsis de las cotidianas conferencias mañaneras en Palacio y los discursos en sus giras semanales. Ningún anuncio espectacular. Informe sin estridencias, aunque a veces tuvo un tono desafiante.

   Personalmente, preocupa que, ante acciones crecientemente violentas de las bandas criminales, haya declarado que “terminó la guerra contra la delincuencia organizada”. Quizá porque uno supone que ni a San Francisco de Asís le funcionó lo de “paz, hermano lobo”.

 

 

Violencia no afecta la gobernabilidad
Senado: la guerra de Yeidckol con Monreal
Diputados: ¿chamaquearon a los anayistas? 

   Después de la plenaria de los legisladores de Morena, la titular de Gobernación Olga Sánchez Cordero, aunque reconoció la creciente violencia, como la masacre de Coatzacoalcos, explicó que “no está en riesgo la gobernabilidad de la República”.

   Si a eso le sumamos la percepción de tibias respuestas del Gobierno de la República a las crecientes acciones violentas de las bandas criminales en tantas entidades de la Federación, deja la impresión de poca claridad en la estrategia anticrimen.

   Cierto, hay que atender los problemas sociales, pero las respuestas gubernamentales dejan la percepción que, mientras atienden las soluciones a largo plazo, los ciudadanos de a pie se sienten indefensos, solos.

 

 

Morena: alto a vulgares ambiciosos
Veracruz y el principio de Peter
Peralta: violencia, la herencia maldita 

   Es evidente que el Presidente Andrés Manuel López Obrador ya se impacientó con tantos de Morena – y del gabinete y el Congreso-, para quienes lo importante son sus agendas personales, no la agenda del Presidente.

   Ayer advirtió que, si contaminan a Morena, el partido que él fundó, él, creador y fundador de Morena renunciaría al Movimiento, les exigiría no usufructuar las siglas, lo cual sería como dejarles colgados de la brocha.

   Ese es el mensaje que entregará hoy a la plenaria de legisladores morenistas, porque no quiere que su Movimiento lo conviertan en una simple agrupación y plataforma para los ambiciosos de poder y posiciones. Y, la verdad, sin él, Morena sería sólo un cascarón.