Café Político

 

 

Distinto, anómalo el proceso de sucesión
Pemex: ¿quién negociará con el sindicato?
¿Cuántos bienes quedan para los males?

  Es posible que todos los análisis del proceso de sucesión y de cómo es manejado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador sean erróneos, pues Morena no es un partido, por las razones que sea, sigue siendo un movimiento.

  Es un movimiento, pues la dirigencia nacional de Morena no ha logrado siquiera acordar institucionalizar los estatutos que aprobaron entregar al INE al obtener el registro como partido y toda gira en torno a la figura presidencial.

  Las ambiciones están controladas sólo por el Poder del Presidente, pues sin él Morena es un cascarón. La regresión imperceptible dificulta saber cómo es el proceso sucesorio en un México con rumbo a dejar de ser de instituciones y volver a ser uno de caudillos.

 

 

CELAC: ¿giro o sólo guiño a la izquierda?
Migración: la propuesta que nadie escuchó
Baborigame, los olvidados de la sierra

   La confrontación del Presidente Luis Lacalle con el cubano Diaz Canel marcó la reunión de la CELAC, como en Chile el “¿por qué no te callas?” del Rey Juan Carlos a Chávez marcó la de 2007 en Santiago de Chile.

  Sólo los ingenuos que creen que de estas reuniones salen grandes acuerdos dicen que fue un fracaso. Igual erran quienes, por grillas sucesorias, creen que Ebrard influyó en el Presidente pare celebrarla.

  Quizá, al proclamar “izquierdismo” el Presidente sólo quiso apaciguar a sus radicales de Palacio, o se posiciona antes de que Biden salga de su actual predicamento. Ojalá y no crea, como algunos suyos, que México está en posición de fuerza para negociar.

 

 

Tras la pirotecnia el México real sigue ahí
PAN. ¿Rendirá 82 años de brega histórica?
¡El gas! ¡Cuidado, señora Sheinbaum!

  La celebración de las Fiestas Patrias fue especial. Así lo quiso el Presidente Andrés Manuel López Obrador, ingenuo suponer que no fue intencionada la acalorada polémica, la intensa pirotecnia política por el rol de su invitado, el presidente cubano Miguel Díaz Canel.

  Los discursos, los posicionamientos, la solidaridad con la Cuba castrista son sólo preparativos para mañana, cuando se reúna la CELAC, ruta calculada para que la política exterior complemente la política interior, adicional cortina de humo.

  Pero, al disiparse el humo de la atractiva pirotecnia política, verán que, parafrasea Monterrosa, ahí sigue el México de las violentas bandas criminales, de la inseguridad, de los desesperados migrantes, de la desigualdad, la pobreza y el atraso, el México real.