Café Político

 

 

El bumerang del “sonríe ya ganamos”
CNTE: en 12 días sabremos si es peón o rebelde
Chiapas: entre la crueldad y la indiferencia

Nunca aceptará el oficialismo, entre otros factores, el error cometido en 2006, cuando dos meses antes de las elecciones presidenciales machacaban con aquel spot de “sonríe, ya ganamos”.

Hoy, a 16 días de las elecciones presidenciales, Mario Delgado y todo Morena se dio cuenta que sus triunfalistas consignas de “ya ganamos”, “la elección es mero trámite” podrían alentar inconveniente abstencionismo de sus militantes y simpatizantes.

Desesperados, pusieron en marcha agresiva campaña para sacar a votar a sus huestes y simpatizantes. Quizá logren movilizar a todos los millones de votantes que desean, pero el descuido les costará inesperada fortuna. Ni modo, dirán, hacer política exige mucho dinero, de preferencia ajeno.

 

 

 

CDMX: ¿Control político de condominios?
Los ojos no sirven de nada un cerebro ciego
La bancarrota de la izquierda mexicana

  Anuncia el Jefe de Gobierno de CDMX Martí Batres una iniciativa de reforma constitucional en materia de vivienda para “dotar de un presupuesto anual a las unidades habitacionales con viviendas en condominio”.

  La carnada es que, dice el gobierno capitalino, más de 4 millones de personas propietarias de condominios con ese “subsidio” podrán cubrir el costo de mantenimiento que a veces no cubren las cuotas vecinales ordinarias.

 Sale barato lo que se arregla con dinero, se dijo el morenismo, seguros de que los propietarios de condominios aceptarán gustosos el “subsidio” y será muy tarde cuando se den cuenta que, como el que paga manda, el Gobierno habrá doblegado a esas clases medias al asumir el control político de 4 millones de condóminos.

 

 

Fuentes Molinar: “victoria sin honor, es derrota”
Claro que la Marea Rosa es opositora
¿Cuál sistema de justicia eliminarán?

  La noche del 3 de julio de 1983, los resultados de la elección de alcalde de Chihuahua capital favorecieron al panista don Luis H. Álvarez y mostraban como perdedor al priísta Luis Fuentes Molinar.

  Al día siguiente, en conferencia de prensa, don Luis Fuentes Molinar reconoció su derrota. “No nos dejó maniobrar”, le reclamaron los enviados del CEN, recibieron ejemplar respuesta del chihuahuense.

  “Yo seguiré viviendo aquí y nadie avergonzará a mis hijos diciéndoles que su padre robó una elección. Señores, la victoria sin honor es derrota”. Conste, jamás durante sus 90 años de vida, presumió ser distinto. Cosas de los hombres de honor, supongo.