Café Político

 

 

¿Subsidiarán a sucursales bancarias?
STPS: apretar el paso de los cambios
Contra impunidad, ceder soberanía

   Anuncia el gobierno federal la inversión de 10 mil millones de pesos en dos años para que ingenieros militares construyan las primeras 2,500 sucursales del Banco del Bienestar para atender a beneficiarios de programas sociales.

   Al ritmo, dijeron de 100 sucursales mensuales, las cuales atenderán a los habitantes de las comunidades más aisladas de la República, donde la banca comercial no tiene sucursales por incosteabilidad.

   Esas sucursales deben tener personal y equipo, eso implica un gasto de operación que, sin duda, estará a cargo del Banco del Bienestar, lo cual presionará sus finanzas. Un subsidio será socialmente justificado, pero ¿ya hicieron las cuentas bien?

 

 

2020: eficacia administrativa, reto
SEP: el diablo está en los detalles
Contrarreloj, la reforma electoral

 

   Desde hace muchas décadas no tenía México a un Jefe del Estado como el Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ya hizo aceptable, sin objeción generalizada, la ruda y dialéctica narrativa de campaña desdePalacio Nacional.

   Con la misma energía ha impuesto los programas sociales prometidos y, para lograrlo, ha forzado cambios institucionales que, inobjetablemente, tienen el objetivo de hacer realidad aquello de “primero, los pobres”.

   Sus programas sociales tienen aptos operadores políticos, quienes no sabemos si tienen aptitudes administrativas. Valdría recordar que, históricamente, por ineficacia han fracasado los mejores y más bien intencionados programas públicos.

 

 

Bolivia: ¿tiene límites el conflicto?
PAN: la misma piedra, oootra vez
Tierra de nadie, mercados de CDMX

 

   Ayer, en la mañanera, México escaló el conflicto diplomático con Bolivia, conflicto en el cual ni siquiera los que apoyamos al gobierno mexicano tenemos claro cuál es el objetivo de lo que ya es confrontación.

   Alega la cancillería mexicana que Bolivia acosa a la embajada con vigilancia excesiva de policías y patrullas, así como agentes de civil, pero ellos dicen que son medidas de protección de sedes y diplomáticos mexicano.

   El tiempo dirá cuál es el límite del litigio internacional en que se ha metido México, pero sobre todo nos permitirá saber los objetivos que, salvo el respeto al derecho de asilo, no los ha dejado claros el gobierno de México.