Café Político

 

 

¿A quién culpar si limitan las mañaneras?
¿Por qué se desharían de Jesús Seade?
Frontera sangrienta y desguarnecida

   Aún recuerdo el júbilo de los legisladores de oposición en 2007 por cancelar la propaganda política pagada en los medios e imponer grandes restricciones a la comunicación y difusión de la Presidencia de la República en tiempos electorales.

   Así aprobaron la reforma electoral de 2007, para paliar la indignación y reclamos del PRD y su candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, pues culpaban a los medios y a Vicente Fox por el resultado de la elección presidencial de 2006.

   Trece años después el Presidente critica las restricciones que a sus conferencias mañaneras impondrá la ley electoral. Tiene razón. Pero un espejo de Palacio mostrará al autor de las antidemocráticas restricciones.

 

 

Morena: ya no la quiero con trenzas
El camino está minado, sabe la Corte
¿Sin cajeros automáticos en Bienestar?

   Asombra que los principales personajes de Morena y respectivos patrocinadores no sean capaces de acatar las sencillas reglas para que el INE, mediante una encuesta, resuelva quienes serán los dirigentes nacionales.

   Inventan pretextos e impugnaciones para no dejar fluir ordenadamente el proceso y, como la cabra tira al monte, intercambian acusaciones, hasta de corrupción, mientras Palacio Nacional sonríe tolerante ante el herradero en su partido.

   No nos metemos en asuntos partidistas, dicen en Palacio, pero, saben que el desorden los perjudica, así que, resignados, se conformarán con hacer una petición más sencilla, coloquialmente expresada: “ya no la quiero con trenzas, nomás que se peine bien”.

 

 

Repasan el pasado, relegan al futuro
Arrollan la resistencia chihuahuense
Olvidadas, las lecciones de la historia

   Es una paradoja que el Presidente de la República que encendió, luminosa como nunca, la llama de la esperanza en millones de electores, a quienes hizo avizorar y hablar de un mejor futuro, ahora prefiera remover las cenizas del pasado.

   Porque los propuestos “juicios” de cinco expresidentes remueven las cenizas del pasado, de 32 años hasta hoy, algo previsto en las hojas de la partitura electoral escrita por el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

   Y uno se pregunta si este afán de discutir el pasado es porque el futuro, la llama de la esperanza que encendió en tantos de sus fieles, ya no brilla con la misma intensidad y temen que la apaguen las tercas realidades del México real.