Café Político

 

 

Armar, mientras desarman, el reto
Alianzas locales, veneno para Morena
Recesiones, el alto costo de no escuchar

  Nada varió de la narrativa sexenal en el discurso del Presidente Andrés Manuel López Obrador al cumplirse dos años en el Poder, pues permanece inalterable la decisión de continuar el desmantelamiento institucional del Estado y del Gobierno.

  Tiene, es cierto, el derecho a darle a las políticas públicas el rumbo que se ajuste a los objetivos anunciados desde su toma de posesión, pero es tarea inacabada, sólo tiempo dirá si alcanza el sexenio para armar lo que han desarmado.

  No creían que el entramado institucional fuera tan complejo, más complejo de lo calculado por los ideólogos de la 4T. Por eso ayer nos hablaron del vaso medio lleno, pronto la realidad, tan terca, obligará a hablar del vaso medio vacío.

 

 

Prematuro, calificar como un éxito la 4T
Bloqueos: los torcidos renglones morenistas
Error del Gobierno cancelar su outsourcing

  Cuando Zhou Enlai en 1972 le dijo a Kissinger que era muy pronto para decir si la Revolución Francesa era un éxito, no se refería a la del siglo 18, sino a los alzamientos de mayo del 68 en París, ocurridos apenas cuatro años atrás.

  Hoy a dos años de que el Presidente Andrés Manuel López Obrador tomó posesión, con la implacable lógica del diplomático de la Revolución China, podría decirse, sin errar, que es prematuro calificar de exitosa a la Cuarta Transformación.

  Incansable, el Presidente López Obrador opera desde Palacio el desmantelamiento institucional del “neoliberalismo”. Concentrar el poder podría no bastar. Ya dijo don Porfirio: “más difícil gobernar a los mexicanos que arrear guajolotes a caballo”.

 

 

Táctica electoral, norte contra sureste
Morena, hasta Job perdería la paciencia
Verá EU como se aprovecha un juicio

  Nada nuevo la táctica electoral de confrontar a grupos contra otros grupos, inquieta, empero, que sea usada en plena mortandad por la pandemia, de las tragedias por la violencia criminal y las causadas por el empobrecimiento.

  La confrontación de los gobernadores morenistas contra los demás mandatarios estatales echa en cara a los del Norte su desarrollo económico y los acusa de contribuir a la pauperización del Sureste.

  Así son las disputas por el poder, dirán los más curtidos en esas lides. Quizá tengan razón, pero a muchos preocupa que, en medio de la crisis, a los “curtidos” no les importe lo que pase por enfrentar a mexicanos contra mexicanos.