Café Político

 

 

Energía: nada para nadie
FGR, no quema pólvora en infiernitos
SEP: indiferente con la Educación Especial

  Al recomendar acelerar al T-MEC para atraer más inversiones, don Carlos Slim reflejó las reservas de los inversionistas estadunidenses que asistieron ayer al desayuno con el Presidente López Obrador y empresarios mexicanos.

  La reunión fue para atender la impaciencia de los inversionistas estadunidenses del sector energético, expresada en la “politiquería” contra el embajador Ken Zalazar, pero la respuesta fue ambigua.

  Mientras el director de Pemex Octavio Romero ofreció “facilitar gestiones”, el Presidente López Obrador les sugirió “regularizar salarios y situación migratoria de su personal”, como lo hizo Roosevelt durante la Segunda Guerra. ¿Entonces?

 

 

¿Usará Biden la propuesta migratoria?
México no subsidiará el clúster de chips
¿Cuántos niños se duermen sin cenar?

  “La duquesa no está para tafetanes”, dirá el Presidente norteamericano Joseph Biden al oír las propuestas leídas por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, incluidas las migratorias y quizá calculó como aprovecharlas electoralmente.

  Irrelevante si son viables o aceptables para el Congreso, no cuando, según las encuestas, siete de cada 10 estadunidenses dicen que la Nación no va en el rumbo correcto y eso a menos de cuatro meses de las elecciones legislativas.

  Escenario cuyo único precedente es cuando López Portillo, presidente del México potencia petrolera, lidiaba con el mandatario estadunidense James Carter. Al Partido Demócrata le gustaría sumar votos sólo por fomentar debates de las inviables propuestas mexicanas.

 

 

Caso Peña Nieto: ¿casualidad o causalidad?
Autoridad electoral, como caballo del español
“Democracia sindical”, caballo de Troya

  Poco probable que sean casualidad los acontecimientos desencadenados por pregunta en la mañanera que devinieron en el anuncio de que la FGR investiga denuncias presentadas por la UIF contra el expresidente Peña Nieto de Pablo Gómez.

  Las casualidades políticas, dicen los que saben, suelen ser excusas para las acciones con las cuales se manipulan hechos y circunstancias. En el caso Peña Nieto podría ser más bien causalidad, o sea, origen y causa.

  Quien esto escribe escucha a la loca de la casa e imagina una causalidad: no importa si la FGR no logra consignar al expresidente a un tribunal o si es exonerado, para fines electorales, el escándalo bien administrado bastará para el triunfo en las urnas.