Café Político

 

 

Inadmisibles, “pruebas” de la DEA
Banxico: criminal tocar las reservas
Reforma Laboral, sabia continuidad

  Si la FGR no obtiene pruebas adicionales a las enviadas por la DEA, será imposible presentar a un juez de control el caso del general Salvador Cienfuegos, por ser inadmisibles para la justicia mexicana.

  Aceptarlas implicaría avalar el prepotente comportamiento que significó espiar ilegalmente, sin orden de un juez mexicano, a un miembro del gabinete presidencial, una grosera violación a la soberanía nacional.

  A pesar de las estridencias, no será difícil apaciguar a los radicales de la extrema izquierda del partido oficial, sólo adviértanles que, como antes, sin la simpatía de Palacio Nacional, nadie hará huesos viejos en la 4T.

 

 

Cienfuegos: ¿reivindicación o afrenta?
Distribución de medicinas, es karma
México no puede ser país no alineado

  Como un postrer servicio al Presidente Andrés Manuel López Obrador, el gobierno de Donald Trump aceptó la gestión de México y acordó retirar los cargos contra el general Salvador Cienfuegos, y le pasan la bola de fuego a FGR.

  Puede manejarse como una reivindicación al general Cienfuegos por las humillaciones a que lo sometió la DEA desde su detención, como un desagravio al Ejército al que tanto le debe este Gobierno.

  Dependerá de Alejandro Gertz Manero que con su autónoma investigación no se busque complacer a los radicales del Gobierno y del Partido Oficial y se propicien más afrentas a un militar honorable y a las Fuerzas Armadas.

 

 

¡A por la “purificación” del Poder Judicial!
Electricidad: fuerza un cambio de opinión
Grosero memo de Ebrard a los diplomáticos

  No se puede acusar a Palacio Nacional de no saber jugar en el tablero de la política, pues mientras nos entretienen con denuncias escandalosas o agresiones a medios, en el Senado preparan el asalto al Poder Judicial.

  Avanzó en comisiones el proyecto del Ejecutivo que, afirman, avala el Presidente de la Suprema Corte de Justicia Arturo Zaldívar, pero en realidad parece la primera lanzada para someter al Poder Judicial.

  Quieren, dicen, acabar con el nepotismo del Poder Judicial - la paja en el ojo ajeno-, para controlar la administración y procuración de justicia, con el pretexto usual: “para ser purificados, ¡arrepentíos, pecadores!”.