Café Político

 

 

Medicamentos, acto de fe su abasto
Extinción de dominio y sus excesos
Habrá noches de los cuchillos largos

  Ayer, como en muchas otras ocasiones, el Gobierno de la República dio por resuelto el gravísimo problema de desabasto de medicamentos e insumos médicos que ha sido crónico en el sector salud desde hace 30 meses.

  Como en otras ocasiones, se sostuvo que ya está en México el 25 por ciento de los medicamentos e insumos comprados por el Gobierno de la República y algo de lo adquirido por la UNOPS, que el resto está en camino.

  Uno, díscolo, recuerda que no es la primera vez que dicen “ya están en camino” y se pregunta si no malinformarían a Palacio, porque hacen del creer que ahora sí acabó el desabasto en un cuasi religioso acto de fe a cotejar con la realidad.

 

 

La SHCP no tiene piloto automático
“Pegasus” y la importancia del presente
¿Aprobarán forma electoral a modo?

  Las exigencias por los desafíos que enfrentan las finanzas públicas por las crisis sanitaria y de salud, más las recaudatorias y la vigilancia administrativa de las obras sexenales y del sector energético, no admiten dilaciones en el relevo.

  Es irrelevante la discusión sobre cuando ya es Rogelio Ramírez de la O el titular constitucional, pues basta con firmar y ordenar como legal encargado del despacho, pero debe disiparse la impresión de que tardará mucho tiempo en estar al timón.

  Debe formarse el equipo del nuevo titular, para encontrarle espacio a los colaboradores que ya no lo serán, porque sería injusto desperdiciar su expertise y condenarlos al purgatorio que les impide usarlos en trabajos en la IP.

 

 

Un SAT paralelo, duro y violento
Alianza femenil de Claudia Sheinbaum
Salud: se gasta el doble discurso oficial

  En su gira por Guerrero, supo el Presidente López Obrador del asesinato de Gilberto Tapia, joven becario de “Sembrando Vida” por las bandas criminales que controlan la sierra de Zihuatanejo y a todos cobran derecho de piso.

  Igual, los criminales hacen pagar a tianguistas, a pequeños y medianos empresarios, al transporte público, a los taladores, huachicoleros, al tiempo que imponen alcabalas en el transporte de carga.

  Poderes paralelos al poder legítimo del Estado que, implacables y crueles, son terriblemente eficaces para cobrar sus cuotas, versiones criminales del SAT, imperdonable saldo imperdonable de la política de seguridad, la de “dejar hacer y dejar pasar”.