Café Político

 

 

¿A quién le van? Dirá Palacio a la ASF
Rosario, sin arreglo, eres carta electoral
Delfina, escuela por escuela, la consigna

  Insatisfactorio, dirán en Palacio Nacional a la Auditoría Superior de la Federación por el informe a la Cámara de Diputados que demuestra las limitaciones de quienes manejan los programas estrella del sexenio.

  Ahí, en cifras, están los malos resultados del programa energético de Rocío Nahle, del juvenil de Luisa María Alcalde y hasta la arrogancia de Irma Eréndira Sandoval que se negó a recibir a los auditores, para hablar de sólo de unos cuantos.

  Las irregularidades millonarias ponen en un brete a la mayoría morenista en San Lázaro. ¿Cómo decirle a Palacio que gobernar implica administrar y hacerlo exige capacidad no sólo lealtad ciega? Va a llover, saquen los paraguas.

 

 

Palacio: ¿y después de la crisis del gas?
Trife: agita, sin resolver los pendientes
Banxico, ¿al rescate del presupuesto que cruje?

  Impensable que ayer en la mañanera se asumieran las decisiones que contribuyeron a que la crisis por la falta del gas texano haya repercutido tan negativamente como ocurrió, pues hasta la industria automotriz la resintió.

  En las circunstancias actuales las explicaciones dadas por los directivos de la CFE encabezados por Manuel Bartlett Díaz muestran que, pese a todo, se reaccionó bien, aprovechando el expertise de tantos en la paraestatal.

  Sin embargo, nada garantiza que no se repita una crisis similar. Lo que no se escuchó ayer fue que plan tiene el Gobierno de la República para producir más gas y construir instalaciones para almacenarlo. Esa nota sí sería reconfortante.

 

 

Meta: antes de junio, domado el elefante
Cárdenas: la política uno debe ser dúctil
Época de cábalas y escenarios electorales

  Casi desde el principio de su sexenio el Presidente Andrés Manuel López Obrador consideró al aparato gubernamental como “elefante reumático”, por “lentos reflejos”. Pues en 90 días tendrá que domar otro elefante.

  Ya verificó que, durante más de ocho años, el movimiento que transformó en Partido, pese a todo, no opera como tal, sino que ha replicado la rijosidad interna, las corrientes o tribus que, como fuerzas centrífugas de todo hacen un conflicto.

  Sabe el Presidente que, si no doma al rebelde elefante, su problema electoral no será lidiar con la oposición, sino infundir la disciplina en el rijoso paquidermo en que se ha convertido el Partido Oficial en sólo 26 meses.