Café Político

 

 

Revive Ebrard la diplomacia de los 70's
Confusas premisas del gasto para 2021
Para policías, la receta Gertz

  Ha planteado el canciller Marcelo Ebrard que el gobierno de la República reconoce que el mundo vive una transición y que el Presidente Andrés Manuel López Obrador impulsará la “gobernanza global”.

  Esta, dijo Ebrard, ocuparía el lugar del predominio de superpotencias que imponen sus reglas, sus instituciones financieras y políticas y toman decisiones unilaterales todos los días.

  Gobernanza global suena al grupo de países no alineados de hace medio siglo que quiso navegar entre las superpotencias de la guerra fría. Incómoda situación para México, por sus estrechos vínculos comerciales y financieros con Estados Unidos.

 

 

Adictos a la derrota, partidos opositores
T-MEC, una agenda más para adecuar
Esperanza de la 4T en saldo de Banxico

  Como sede de los Poderes de la Federación, son irresistibles los reflectores mediáticos del Altiplano para las dirigencias nacionales de los partidos de oposición y no pocas veces los desconectan del resto de la República.

  Un ejemplo es que la dirigencia de lo que queda del PRD rechaza la incipiente alianza de su comité zacatecano con el PRI y con el PAN, con una insensibilidad que explica tanto.

  Los dirigentes nacionales opositores no terminan de entender que al intentar enfrentar al Partido Oficial en el escenario nacional están condenados a perder, rechazar las alianzas de sus grupos locales muestra su vocación de perdedores.

 

 

Inevitable acoplarse a política de Biden
¿Será hora de que el Presidente delegue?
Un error, si Morena soslaya a mujeres

  Aunque el Gobierno de México considere “prematuro” congratular a Joseph Biden, electo Presidente de Estados Unidos, y esa actitud lo coloque en el centro de un debate nacional, lo importante es cómo adecuarse al nuevo matiz en la relación.

  Porque es un hecho que en México debe disponerse a una nueva relación con Washington; tiene tiempo, pues, por ahora, importan las exigencias de la agenda doméstica, la tarea de difuminar la política de división de cuatro años.

  Pero, organizados como son, seguro habrá un equipo encargado de diseñar la nueva agenda de la relación con México. Nadie en Palacio se haga ilusiones, será la agenda que a ellos convenga, México decidirá cómo lidiar con la nueva realidad.