CAMBIO DE GUARDIA

Activismo presidencial

  “No se preocupen, la transformación va a continuar. Esto ya se echó a andar, ya no lo detiene nadie. Voy a entregar la banda presidencial a alguien que piensa como ustedes, que piensa como yo. No hay nada que temer va a continuar la transformación hacia adelante”, frases que a diario repite el Presidente López Obrador, cuyo derecho de réplica ha sido, es y será la coartada para desde Palacio hacer campaña por la doctora Claudia Sheinbaum.

  Usualmente, la doctora Sheinbaum y su equipo más cercano tendrían que estar más que satisfechos por el significado del poderoso apoyo y respaldo del Presidente de la Republica.

  Pero, no son circunstancias usuales, porque también a diario el Presidente, ansioso porque ya se avizora el fin del sexenio, no deja espacio de iniciativa a la Candidata Sheinbaum, pues ya no son sólo las “reformas” que son casi programa de gobierno, pues cada vez urde el Presidente nuevos proyectos para “ayudar al pueblo”, muchos de los cuales no tienen claro cuáles serían las fuentes de financiamiento, lo cual, sumado a obras inconclusas y programas de salud inconclusos, generará tales demandas de recursos que, el Presidente cancela los márgenes de maniobra de su sucesora, sino que también la encajona entre deudas y nuevos programas heredados que son, en estricto rigor que podrían ser auténticas bombas de tiempo fiscales.

 Y esto apenas empieza. Es pertinente advertir que, de intensificarse el activismo presidencial, podría estar sembrando las semillas de futuras tempestades.