CAMBIO DE GUARDIA

Injerencia del crimen organizado en los comicios

  A siete meses de las elecciones presidenciales, las fuerzas políticas, hasta hoy de oposición, han empezado a plantear el eventual riesgo de que las bandas del crimen organizado, con creciente presencia local y regional, intervengan para influir en las elecciones del próximo 2 de junio de 2024.

  Consciente de las insuficiencias de la política de seguridad, el Gobierno de la República hasta ahora ha desestimado el tema, con el argumento de que bastará la vigilancia de las fuerzas federales para asegurarse de que las elecciones transcurran en un ambiente pacífico.

 

Cambio de Guardia

Patada en el bolsillo

 

Empieza a llegar el momento en que quizá el Gobierno de la República tenga que repasar no sólo políticas públicas internas, sino también externas, para enfrentar la grave realidad de los problemas resultantes de la crisis de refugiados provocadas por la imparable oleada de migrantes.

No bastan los pronunciamientos humanistas en la ONU, pues la organización es un foro de resonancia, pero tan fútil como sería pronunciar un discurso que un ciudadano común tuviera la ocurrencia de pronunciarlo a media tarde en la resolana del Zócalo.

 

 

CAMBIO DE GUARDIA

Alineadas las fuerzas

  Oficialmente las autoridades electorales han declarado iniciado el proceso para las elecciones presidenciales del 2 de junio de 2024, las más grandes de la historia, pues están en disputa más de 20 mil posiciones, desde la Presidencia de la República hasta regidores municipales.

  Si el Partido en el Poder, Morena y el Frente Amplio por México – PAN, PRI y PRD- tienen designadas a la doctora Claudia Sheinbaum y a la senadora Xóchitl Gálvez, lo provocó la formidable autoestima del Presidente Andrés Manuel López Obrador que decidió adelantar el proceso de la sucesión en su partido para crear tal inercia que la oposición, sin candidaturas viables hace cuatro meses, sería apabullada anticipadamente y la campaña de su candidata presidencial sería un paseo al sol.