DOMINGO

Dejarlos correr

   A 300 días de las elecciones del 2021, pareciera que el Presidente Andrés Manuel López Obrador no quiere que se alejen de la variopinta coalición de Morena ninguna de las fuerzas que logró atraer.

   Eso, quizá, explicaría su conciliatoria actitud a la pública crítica de uno de sus subordinados, del titular de Semarnat, Víctor Manuel Toledo.

   Y explicaría también porque uno de los favoritos de Palacio Nacional, el subsecretario Hugo López Gatell puso el pasado sábado a una batería de expositores en la conferencia vespertina a plantear propuestas que hasta el más liberal morenista puede considerar radicales.

   Reglas y normas para obligar a las tiendas de conveniencia a vender alimentos frescos, en vez de producto chatarra. Un programa para que, distribuidos a través de Seguridad Alimentaria Mexicana, con apoyo de Diconsa y Liconsa, establecer una cadena de distribución de alimentos frescos a las tiendas de barrio de las ciudades y poblaciones suburbanas, así como a las comunidades rurales.

   Nada nuevo, cierto, lo novedoso es el talante autoritario de los anuncios.

   Quizá, realista, el Presidente sabe que esos programas tardan y, sobre todo, cuestan y cuestan mucho, pero si eso tiene contenta al ala radical de Morena y de su gobierno, pues adelante, total, como dicen los sajones: talk is cheap.