DOMINGO

La arbitrariedad veleidosa de las multitudes

   A unos días de cumplir 21 mese en el gobierno, el Presidente Andrés Manuel López Obrador está lejos de poner cimientos más o menos sólidos en lo que nos dijeron sería un nuevo régimen.

   Ha encontrado resistencias. Naturalmente, ¿Qué el 47 por ciento de electores que votaron en contra suya se difuminaron como por arte de magia?

   Las resistencias se vencen haciendo política y, sobre todo, sin apartarse de la línea central de hacer de México un país más justo, menos desigual más democrático y con pleno Estado de Derecho.

   Está en su derecho en buscar contar con su propio modelo institucional, pero es muy preocupante que en ese trance empiece a plantear medidas que no sólo no respetan el marco legal y constitucional, sino que parecen descartarlas.

   Es una barbaridad que proponga que por consulta popular se decida a quien se aplica la ley o a quien no. Eso nos llevaría por la ruta de la arbitrariedad veleidosa de las multitudes.

   Y nadie votó por eso hace dos años.