DOMINGO

EEUU al borde del suicidio

  Hace más de medio siglo, Estados Unidos, en palabras de un historiador británico, intentó suicidarse.

  El talento político de personajes de los dos partidos, el Republicano y el Demócrata, consiguieron que la República sobreviviera a las divisiones creadas por la discriminación racial, por el empobrecimiento de minorías, a la agitación y rebelión callejera alimentada por la oposición a la Guerra de Vietnam.

  Como siempre, los compromisos políticos lograron conciliar y reconciliar a los norteamericanos consigo mismos, aunque ello no significara la solución final de los graves problemas de su sociedad, pero si la decisión de resolverlos poco a poco.

  Tristemente, la democracia representativa más vieja del planeta, la democracia estadunidense fue otra vez vulnerada, esta vez por las ambiciones del demagogo Donald Trump que exacerbó las divisiones que políticamente se venían resolviendo gradualmente.

  El saldo de cuatro años de atizar el racismo y el temor de los blancos de ser minoría, sumada a dificultades económicas y a la epidemia más feroz en 100 años, han llevado a Estados Unidos al borde del suicidio.

  Sabremos en los próximos meses si la democracia estadunidense resiste los embates de lo peor de su sociedad, lo peor en lo político y en lo económico, para sumirse como hace medio siglo en una confrontación que amenaza con sólo con debilitar a su República, sino a llevarlos a la decadencia, después de su hegemonía mundial.