DOMINGO

Evaluaciones prematuras

  Ha empezado el último año del sexenio del Presidente Andrés Manuel López Obrador y han empezado las evaluaciones prematuras, sí, pero naturales al término de cada administración.

  En este espacio creemos que entre los claros luminosos de su Gobierno, el Presidente López Obrador, están los salarios mínimos, los cuales aumentó y, reconozcámoslo, no se incrementó la inflación.

  Siguen las pensiones a los adultos mayores y a las personas con discapacidad, porque en una sociedad como la de México son parte de un indispensable Estado de Bienestar que, bien administrado, puede ser factor de movilidad social.

  Algo mucho menos luminoso es que el Gobierno ha mantenido la disciplina fiscal, pero también es cierto que lo ha conseguido porque utilizó para ello los fondos de contingencia acumulados por más de dos décadas. El próximo año, las finanzas del próximo gobierno estarán apoyadas en un déficit sin precedente: casi dos billones de pesos.

  Del lado oscuro, están la inseguridad y la tolerada expansión de la violencia e influencia de las bandas criminales; el fracaso del sistema de salud pública y el peligroso adelgazamiento de las estructuras del Gobierno, por la inaceptable tendencia a concentrar el Poder en Palacio Nacional y eliminar todos los contrapesos y autonomía.

  La gran incógnita es qué hará el Presidente López Obrador a partir del uno de octubre de 2024, cuando deje la Presidencia.