DOMINGO

Dados cargados

  Sabemos la mayoría que la objetividad en la expresión de puntos de vista en asuntos de política, pese a las mañaneras sermoneadas, es una falacia.

  Cuando uno opina o juzga situaciones o personas es imposible que lo haga sin que refleje las personales experiencias, formación, creencias, preferencias, prejuicios, fobias y filias.

  A lo único que obliga la honestidad intelectual es a hacer nuestro mejor esfuerzo por ser imparciales.

  Vale este largo prólogo para calificar de erróneos los análisis que tantos hacen del proceso electoral en curso.

  A menos que nos engañemos a nosotros mismos, es impensable juzgarlo como si fuera una elección más, en las mismas condiciones en que se han celebrado las anteriores cuatro elecciones presidenciales, porque el régimen lopezobradorista ha hecho todo lo que puede para, como se ha dicho antes, cargar los dados a favor de su Gobierno y de su “revolución de las conciencias”.